Bueno, la receta original es algo diferente... ya se sabe que si una no pone un toque personal, no hay ná que hacer... pero vamos, que me quedó rebueno!
- Lavar y salar los filetes de emperador. Enharinarlos, sacudiéndolos bien pa que no quede mazacote, y freírlos con muy poco aceite hasta que estén casi hechos.
- En la misma sartén, freímos cebolla picada muy fina, a fuego lento, como para caramelizar. Cuando la cebolla se ponga transparente, añadimos un vaso de vino blanco y un vaso de caldo, dejamos cocer
- Al poco, añadimos los filetes de emperador para que se acaben de hacer, y con la harina espese la salsa.
¡¡¡BUENÍIIISIMO!!!
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